Un móvil de gama media de los últimos años tiene cámara de sobra para fotografiar una vivienda. Lo que separa una foto amateur de una profesional no es el sensor: son cuatro decisiones que se toman antes de pulsar el botón.
1. La preparación del espacio. Pesa más que todo lo demás junto, y es gratis.
2. La luz. Que haya mucha y que sea la correcta. También gratis, solo hay que elegir la hora.
3. La altura y la posición de la cámara. Dos reglas que se aprenden en un minuto y que la mayoría incumple.
4. Las verticales rectas. El detalle técnico que más distingue una foto profesional de una que no lo es.
Ninguno de los cuatro cuesta dinero. Por eso un agente con un móvil y criterio hace mejores fotos que uno con una cámara cara y prisa.
Lo que sí limita a un móvil
Para que las expectativas sean realistas, tres cosas en las que una cámara con objetivo gran angular sigue ganando:
Las habitaciones muy pequeñas. Un baño de 3 m² o un pasillo estrecho son difíciles con el angular de un móvil. Se puede, pero con más trabajo.
Las escenas de mucho contraste. Un salón oscuro con una ventana muy luminosa detrás. El móvil lo resuelve razonablemente con su modo automático, pero una cámara da más margen.
Las fotos de exterior al anochecer. El llamado día a noche, con la casa iluminada y el cielo azul oscuro, exige más control.
Para todo lo demás, que es el 90 % de lo que fotografía un agente, el móvil basta.
Preparar la casa: 30 minutos
Esto es lo que de verdad cambia el resultado, y es la parte que casi nadie hace porque no parece fotografía.
En toda la vivienda
- Abre todas las persianas y cortinas al máximo
- Enciende todas las luces, también de día y también las de los pasillos
- Quita lo personal: fotos familiares, imanes de la nevera, ropa tendida, cargadores, medicamentos, documentos
- Cierra todas las puertas que den a espacios que no vas a fotografiar
- Guarda las papeleras y los cubos de basura
- Recoge los cables que se vean
En el salón
- Mantas y cojines ordenados, cojines de pie
- Mandos a distancia fuera de la vista
- Mesa de centro despejada, como mucho un objeto
En la cocina
- Encimeras vacías. Es la regla de oro: fuera tostadora, microondas pequeño, botes, trapos, estropajos
- Fregadero vacío y seco
- Nada en el frigorífico por fuera
- Como mucho, un elemento decorativo: un frutero o una planta pequeña
En los baños
- Tapa del váter bajada. Siempre, sin excepción
- Fuera todos los productos de higiene
- Toallas limpias, dobladas e iguales entre sí
- Espejo sin marcas
- Alfombrilla recta o retirada
En los dormitorios
- Cama hecha con ropa lisa y clara, bien estirada
- Mesillas despejadas
- Armarios cerrados
Treinta minutos de esto valen más que cualquier mejora de equipo.
Ajustes del móvil
Actívalos antes de empezar
La cuadrícula. Está en los ajustes de cámara de cualquier móvil y es la herramienta más útil para enderezar y encuadrar. Si tu móvil tiene nivel o indicador de horizontalidad, actívalo también.
La máxima resolución. Comprueba que no estás disparando en un formato reducido.
HDR automático. Ayuda con las ventanas muy luminosas. Si tu móvil deja elegir, déjalo en automático.
Usa la lente principal
Los móviles con varias cámaras tienen una principal y una ultra gran angular. La tentación es usar la ultra gran angular para que quepa más habitación.
No lo hagas salvo que sea imprescindible: deforma las líneas, curva las paredes de los bordes y exagera el tamaño de la habitación de una forma que el comprador detecta en la visita.
La lente principal, con un paso atrás, da un resultado mucho más creíble.
Desactiva el flash
Siempre. El flash de un móvil ilumina un metro, aplana la escena, crea sombras duras y da un color desagradable. Si falta luz, la solución es más luz ambiente o un trípode, nunca el flash.
Limpia la lente
Parece una tontería y es responsable de la mitad de las fotos turbias. El móvil pasa el día en un bolsillo. Un paño o la camiseta antes de empezar.
La técnica: cuatro reglas
Regla 1: a la altura del pecho
Entre 1,40 y 1,50 metros del suelo. Ni a la altura de los ojos, ni a la de la cadera.
La razón es que esa altura corresponde aproximadamente al centro de la pared, y desde ahí la habitación se ve equilibrada: ni mucho techo ni mucho suelo. Disparar desde los ojos achica el espacio y mete techo de más; disparar desde abajo deforma y exagera.
Si eres alto, esto significa agacharte un poco. Es la corrección más fácil de hacer y una de las que más se notan.
Regla 2: desde la esquina
Nunca desde el centro de una pared, apuntando a la de enfrente. Eso da una foto plana, sin profundidad, que hace que la habitación parezca un cajón.
Desde una esquina captas dos paredes, el ojo recorre el espacio en diagonal y la habitación se percibe más amplia y más real.
Y un detalle: métete en la esquina todo lo que puedas, pegado. Cada paso atrás que ganes es más habitación en el encuadre sin tener que recurrir al ultra gran angular.
Regla 3: verticales rectas
Esta es la que más distingue una foto profesional.
Las líneas verticales de la escena (esquinas de las paredes, marcos de las puertas, armarios) tienen que salir verticales en la foto, no inclinadas hacia dentro ni hacia fuera.
Para conseguirlo, la cámara tiene que estar perfectamente horizontal, sin inclinarse ni hacia arriba ni hacia abajo. Si la inclinas hacia arriba para que entre el techo, las paredes se cierran en la parte superior y la foto se ve amateur al instante.
Usa la cuadrícula: alinea una línea vertical de la cuadrícula con una esquina real de la habitación y ajusta hasta que coincidan.
Regla 4: encuadra con intención
Deja ver el suelo. Al menos un tercio inferior del encuadre. Da escala, da profundidad, y es imprescindible si luego vas a hacer staging virtual.
No cortes los muebles por la mitad en el borde del encuadre si puedes evitarlo.
Incluye una puerta o una ventana cuando sea posible: ayudan al comprador a orientarse y a entender cómo conecta la casa.
No metas el techo entero salvo que sea un argumento de venta (techos altos, vigas, artesonado).
El orden de disparo
Fotografía en el orden en que se recorre la casa, no al azar. Luego las publicarás en ese mismo orden y el comprador podrá hacerse un mapa mental.
| Orden | Estancia | Nota |
|---|---|---|
| 1 | Salón | Desde dos esquinas distintas |
| 2 | Cocina | Desde la puerta, encimera despejada |
| 3 | Dormitorio principal | Esquina opuesta a la cama |
| 4-5 | Resto de dormitorios | Igual |
| 6 | Baños | Desde la puerta, incluyendo el espejo con cuidado |
| 7 | Terraza o exterior | Desde dentro hacia fuera y al revés |
| 8 | Pasillo o recibidor | Solo si aporta |
| 9 | Extras | Trastero, garaje, vistas desde las ventanas |
| 10 | Fachada y portal | La última, no la primera |
Tres o cuatro tomas por estancia, desde ángulos distintos. No cuestan nada y luego eliges la mejor en el ordenador, con calma, en vez de decidir sobre la marcha en una pantalla pequeña.
Y una foto que casi nadie hace y que resuelve muchas preguntas: la vista desde cada ventana. El comprador quiere saber a qué da la casa.
La luz: elige la hora
Es gratis y es el segundo factor que más pesa. Fotografía cuando la vivienda esté en su mejor momento, no cuando te venga bien a ti.
| Orientación | Mejor hora |
|---|---|
| Norte | Cualquiera: luz constante todo el día |
| Sur | Media mañana o media tarde, evitando el mediodía |
| Este | Por la tarde, con luz indirecta |
| Oeste | Por la mañana, con luz indirecta |
La regla general: luz abundante pero indirecta. El sol entrando a plomo por la ventana crea zonas quemadas sin detalle y sombras duras.
Un día nublado luminoso es, contra lo que parece, de los mejores momentos para fotografiar interiores: la luz es suave y uniforme.
Nunca de noche. Si no te queda otra, al menos enciende todo y acepta que esas fotos son provisionales. Una vivienda fotografiada de noche con luz artificial amarillenta pierde mucho.
El problema de la ventana
El caso típico: enfocas el salón y, o bien la habitación sale bien y la ventana sale blanca, o bien se ve el exterior y la habitación sale oscura.
Soluciones, de más simple a menos:
Toca para exponer. Pulsa sobre una zona intermedia de la pared, ni la ventana ni la zona más oscura, y ajusta la exposición con el deslizador hasta que el conjunto quede equilibrado.
Deja el HDR trabajar. Para eso está.
Encuadra con menos ventana. A veces un pequeño giro resuelve el problema.
Acepta la ventana blanca. Es preferible a un salón oscuro: el comprador entiende perfectamente que fuera hay luz.
La edición mínima
Con el editor del propio móvil, dos minutos por foto. Por orden:
1. Enderezar. Corrige la inclinación y, si el editor lo permite, la perspectiva vertical. Es el ajuste que más efecto tiene.
2. Exposición. Sube un poco si la foto está apagada. Poco.
3. Sombras. Subirlas recupera detalle en las zonas oscuras sin tocar el resto. Es el ajuste más útil en interiores.
4. Temperatura. Si la foto tira a amarillo por las bombillas, enfríala ligeramente hasta que los blancos se vean blancos.
Y nada más. Lo que no hay que hacer: subir saturación, aplicar filtros, usar el modo vívido, exagerar el contraste. Una foto inmobiliaria con colores irreales genera desconfianza, y el comprador compara con lo que ve en la visita.
Diez errores frecuentes
| Error | Consecuencia |
|---|---|
| Fotografiar sin preparar la casa | El fallo que más caro sale |
| Disparar a la altura de los ojos | Habitación achicada |
| Desde el centro de la pared | Foto plana sin profundidad |
| Cámara inclinada hacia arriba | Paredes que se cierran |
| Usar el ultra gran angular por defecto | Paredes curvas, escala falseada |
| Usar el flash | Sombras duras y color feo |
| Fotografiar de noche | Luz amarillenta, aspecto triste |
| Filtros y saturación | Desconfianza en la visita |
| Salir reflejado en espejos o cristales | Amateurismo evidente |
| Fachada como primera foto | Nadie se enamora de un portal |
El noveno merece un aviso: en baños y en salones con cristaleras, mira el reflejo antes de disparar. Salir tú, o salir tu móvil, aparece en más anuncios de los que debería.
Checklist
- He preparado todas las estancias
- Persianas abiertas y todas las luces encendidas
- He limpiado la lente
- Cuadrícula activada y flash desactivado
- Uso la lente principal, no la ultra gran angular
- Disparo a la altura del pecho
- Desde la esquina, pegado a la pared
- Las verticales salen rectas
- Se ve suficiente suelo
- Tres o cuatro tomas por estancia
- He fotografiado las vistas desde las ventanas
- No salgo reflejado en ningún espejo
- He editado solo enderezado, exposición, sombras y temperatura
- Sin filtros ni saturación